Rosario: Cómo darte las gracias por tus años cumplidos, por tu capacidad de amar, por tu fortaleza para buscar a los nuestros sin descanso ni fatiga. Cómo agradecerte los años que cumples. Cómo decirte, en fin, lo mucho que te amamos. Los hijos de todos y de nadie han sido tus hijos. Tus bellísimos 80 años, grabados en cada línea en tu cara, en cada signo de tu rostro, te hacen ver tan hermosa. La calle se ilumina con tu paso. La justicia se abre camino con tu voz. Tiernos y sutiles 80 años. Los dioses te bendicen conmovidos, deseándote cien años más, para que la historia te mire enternecida, para que hagan de tu vida una leyenda. Gracias, Rosario, porque hiciste de la ausencia, del dolor, de la pérdida un ejemplo de bondad y cariño. Bendita seas por enseñarnos tanto. No me alcanzan palabras ni espacios para bendecir tu fortaleza. Queremos que sepas que la vida se sorprende una y miles de veces más cuando te mira cada día más bella, más ágil, más fresca, más valiente, saltando y venciendo la injusticia. Gracias, Rosario, por esta historia que nos ayudas a escribir cada día. Felices 80 años. Feliz cumpleaños, amor y ojalá un día gritemos todos: ¡Eureka!
Leticia Tecla"











