¡Felicidades! Su presidente lo está haciendo MUUUUUY bien.
Ya sé, ¿por qué no lo instauramos como presidente vitalicio, así, como para felicitarlo por la chamba tan fregona que está haciendo? Para que sepa que en nuestros humildes corazoncitos lo consideramos un güiner.
Así México podría regresar al camino del bien, de la moral y las buenas conciencias. No habría nada de gandallismo, lacrez e hipocresía. No, nada nada nadita. Y un hombre pequeño, chiquitito, de estatura miníscula, le demostraría al mundo que él sí pudo. Que su papi estaría orgulloso. Que nació para ser Presidente.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home